Es urgente, los marketinianos necesitamos aprender a jugar
al baseball. Al baseball o a cualquier deporte de acción-reacción, o más bien
de acción-rápida reacción.
Me explico.
Cuando miras el logotipo de la MLB, la liga americana de
baseball, te das cuenta de que el jugador no está en la posición más
emblemática de este deporte, que es cuando golpea la bola. El tipo está con el
bate armado y, aunque la bola está muy cerca, no ha iniciado el movimiento de
golpeo. Es el perfecto reflejo del proceso que sigue el buen bateador y que
explica brillantemente Daniel Coyle.
1.- El bateador debe de ralentizar sus perceptores, percibir
las cosas más despacio o, lo que es lo mismo, percibir más información en cada
segundo de tiempo. En las películas lo reflejan muy bien mostrando el momento
en cámara lenta y escuchando los sonidos del corazón… pum-pum… pum-pum…
2. Simultáneamente se está procesando la información; la
trayectoria, el efecto, la velocidad…
3. Y entonces, cuando llega el momento, es cuando se suelta
el movimiento. Se hace intuitivamente porque está muy automatizado, se ha
ejecutado mil veces y el jugador tiene mucha seguridad. Ni siquiera procesa
conscientemente el momento en el que tiene que soltar el movimiento, se
abandona al instinto, un instinto basado en la experiencia.
Por eso el tipo del logotipo todavía no ha iniciado el
golpeo, porque esta procesando la información
Me cuentan que cuando Michael Jordan comenzó a jugar al
baseball analizaron su golpeo y detectaron que el problema era que iniciaba el
golpeo cuando la bola acababa de salir de la mano del pitcher, es decir, lo
lanzaba demasiado pronto, antes de tener toda la información de la trayectoria,
velocidad, efecto…
Vamos al marketing
Veo cada día dos tipos de situaciones:
En las primeras, las más frecuentes, lanzamos el golpe
demasiado pronto. Ponemos en marcha la operativa, el golpe que mejor conocemos
o con el que más cómodos nos sentimos -activación btl, campaña online, nota de
prensa, etc.- antes de tener toda la información, bien sea técnica, o sea la
definición de los valores o el mensaje que queremos comunicar o cualquier otra.
Suele ser porque “queremos presentar algo antes del 17” cuando, si conocemos
bien nuestro trabajo y tenemos una buena gama de golpes automatizados, podemos
esperar perfectamente unos días y recibir toda la información o profundizar en
la reflexión. Luego el golpe irá más rápido, pero mas seguro y adecuado.
Las segundas son en las que el bateador no ha entrenado lo
suficiente, o no tiene experiencia pero le han puesto ahí. El tipo espera para
tener toda la información… y espera… ya casi… si… ¡mierda!. No ha visto el
momento y la bola ha pasado. Es que, cuando no tienes práctica, nunca ves el
momento de lanzar el golpe. Luego mira al entrenador y justifica: “es que
quiero tenerlo claro”, pero el entrenador suele cansarse de que no lo intentes.
Paralisis by analisis.
Al final, la base está clara. Hay que tener práctica,
analizar la información y confiar en el instinto. En caso contrario, pon a batear
a alguien que sepa e involúcrate en el análisis, así te servirá de aprendizaje
y práctica.
Para mi, el problema no está en entender el proceso, sino en
vencer esa necesidad que tenemos los de marketing de justificar y aparentar que
sabemos hacer de todo y que de todo sabemos más que nadie.
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Pido disculpas a Jorge Segado por el anglicismo, espero que no me de caña en estandarte

1 comentario:
Interesante comparación la del jugador de baseball y el técnico del marketing. Y la idea del marketingball como análisis hasta el límite de la reacción.
Para anglicismos y otras joyas, no te pierdas la imagen:
https://p.twimg.com/AzI03jlCEAAxyto.jpg
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